CONTEXTO
El hidrógeno es un elemento clave para la transición energética, debido a su elevado potencial de contribución a la descarbonización de la economía y la reducción de las importaciones de combustibles fósiles, permitiendo una mayor penetración de las energías renovables en el mix eléctrico, y una gran aportación a la economía circular.
Sus aplicaciones potenciales en sectores básicos como el energético, industrial o el transporte hacen del hidrógeno un elemento clave en la economía mundial para las próximas décadas, cumpliendo con los objetivos de reducción de emisiones de carbono adoptados en el Acuerdo de París y en línea con los compromisos adquiridos por la Unión Europea por alcanzar la neutralidad de emisiones de carbono para el año 2050.

